Posteado por: akhesa en: 19 junio, 2011
Llevo tanto tiempo luchando contra lo injusto… He eliminando cada partícula de odio que pudiera anidarse en mi corazón. Me he resguardado del ataque frío de la intolerancia. He protegido con escudo vikingo mi cuerpo del trastorno que produce el desgarro de un cuchillo… Llevo en guerra mucho tiempo, intentando que la decepción y la madurez no transforme cada una de mis células en anticuerpos que se vuelvan contra mí. Y como resultado obtengo todos los días ese trozo de ansiedad que me arroja al pozo de la tristeza….
¿Acaso debo de construir una fortaleza que me vuelva fría, áspera y calculadora?
¿Sería imprudente dejar de ser quien soy?
Akhesa