Posteado por: akhesa en: 27 marzo, 2011
A veces puede resultar funesto como una persona que a simple vista parece fácil de comprender resulte totalmente incomprensible e inestable.
Toda primera impresión trastoca el deseo de conocer o no, y tras una fachada pintada con colores llamativos y olores dulces que trastocan los más profundos sentidos, aparece el cuadro perfecto, tan puro como el cielo tras la nevada del día anterior.
Mí reflejo borroso, es la primera vista de lo que en realidad ofrezco y aún así parece que se me juzga sin apenas conocerme y sólo aquellas personas que saben como soy realmente, son capaces de idear la figura perfecta de mi personalidad. Mas lo imperfecto se tuerce y las líneas rectas aparecen difusas y siguen y siguen las habladurías distorsionando el rostro de alguien ya marchito en la delgada sombra del horizonte, donde el Sol y la Luna se llegan a tocar por unos minutos paralizando el tiempo.
Akhesa.